Al promulgarse la Ley de Convivencia Vial, se estableció un plazo de 18 meses posteriores a la publicación en el Diario Oficial para dictar los reglamentos. Luego de tres años de espera, la normativa entró en vigencia recién el 10 de julio de 2021, en un momento crítico por el aumento exponencial de la cantidad de ciclistas en los últimos dos años.
Uno de los pilares fundamentales de la Ley de Convivencia Vial, es la existencia de un reglamento que ayude a estandarizar y fiscalizar las ciclovías en el país, como también a definir y regular los elementos de seguridad que deben utilizar los ocupantes de bicicletas. Esto con el fin de facilitar la fiscalización de las autoridades.
La urgencia en la publicación de los reglamentos se hizo mayor, el balance de los últimos dos años revelaba un incremento en el uso de la bicicleta como medio de transporte en la RM. Según un estudio realizado por la Corporación Regional de Santiago, se constató un alza de un 13% en la cantidad de ciclistas que recorren las calles de la capital.
Desde CONASET entienden que la demora en la publicación de los reglamentos tuvo consecuencias directas en el conocimiento y difusión de la normativa, para los usuarios de los distintos medios de transporte, especialmente los ciclistas, que fueron los más perjudicados. Sumado a esto, el atraso se produce en un momento bastante inoportuno, la pandemia, período marcado por el aumento en la cantidad de nuevos usuarios de bicicletas. Así lo indica Johanna Vollrath, Secretaria Ejecutiva de la institución.
Por otra parte, la ex Ministra de Transportes (2017-2018), Paola Tapia, establece que el atraso de los reglamentos influyó directamente en la correcta implementación de la Ley.
“Uno de los elementos clave para su implementación (la Ley) eran los reglamentos, por ende, hemos denunciado en reiteradas ocasiones la falta de esta construcción normativa que era esencial que estuviera dentro de los plazos y formas”
Paola Tapia, ex Ministra de Transportes
Desde las organizaciones creadas para dar voz a los ciclistas, la agrupación “Cletero ilustre” coincide en el efecto negativo producido por la demora en la publicación de la normativa. Su vocero, Álex Espinoza, sentenció: “si el reglamento hubiese acompañado a la Ley en los plazos estipulados en un inicio, se podrían haber evitado muchos accidentes “incluso muertes” en los últimos dos años”.
Los cuestionamientos a raíz de la demora de tres años en la publicación del reglamento fueron aludidos por la Ministra de Transportes, Gloria Hutt.
El reglamento
Barbara Pérez (22) circulaba por la ciclovía de Calle Dieciocho frente a la 48va comisaría de Santiago. Una camioneta salió de un estacionamiento e impactó a la joven ciclista. “Salí volando, caí como 2 metros más allá, mi bicicleta quedó totalmente destruida, porque el auto pasó por encima”, relató Pérez, quien en el año 2018 sufrió graves fracturas producto del incidente en una vía exclusiva, previo a la modificación de la Ley.
Lugar donde ocurrió el accidente Barbara Peréz. en Calle Dieciocho 268 en Santiago Centro. Se puede observar la ciclovía y la entrada de donde salió el auto que impacto a la joven ciclista. (Fotos de elaboración propia)
El accidente de Bárbara tuvo serias consecuencias, los exámenes médicos indicaron que había sufrido una fractura en su hombro derecho, que dejó secuelas en los meses posteriores al suceso.
“Iba con todos mis elementos de seguridad, mi chaqueta reflectante, luces y casco, que se quebró con el impacto y fue lo que me salvó la vida. Si hubiese estado sin casco no la contaba dos veces… Mi cabeza rebotó contra el piso”.
En la encuesta “DataVoz” realizada por CONASET en 2020 respecto a los “hábitos de los ciclistas y el uso de los elementos de seguridad”, participaron más de mil ciclistas. Los resultados mostraron que el 67% de ellos utiliza casco con barbilla, 56% cuenta con luz roja trasera y menos del 30% usa algún tipo de elemento reflectante.
Uno de los apartados que se incluye en el reglamento corresponde a las “Especificaciones Técnicas de los Elementos de Seguridad Para los Ocupantes de Ciclos”. Este dictamen permitirá una correcta fiscalización a los ciclistas, con el fin de cumplir con los estándares mínimos de seguridad exigidos por la normativa.
Por otro lado, los vendedores, importadores y distribuidores de elementos de seguridad como cascos o sillas para niños, contarán con 90 días para poder vender este tipo de artículos, previa acreditación de estos elementos a través de un certificado otorgado por el MTT.
El reglamento se hizo más imprescindible aún, ya que según la encuesta “DataVoz”, más de la mitad de los consultados aseguraron preferir una ruta con presencia de ciclovías. La relevancia del ordenamiento que mejore la infraestructura vial es, sin duda, urgente para desplazarse en forma segura en bicicleta.
Otro de los apartados que forma parte del reglamento, corresponde a las “Condiciones de Gestión y Seguridad de Tránsito”, que establece los requisitos de diseño y cómo deben mantenerse las ciclovías en Chile. El día 10 de Julio recién pasado, comenzó a correr el plazo de tres años para las adecuaciones técnicas a las vías exclusivas existentes. Según lo establecido, estas modificaciones estarán listas recién en julio de 2024.
Si se hubiesen cumplido los plazos determinados por la misma Ley, las modificaciones a las ciclovías que hoy existen y no cumplen con los estándares, deberían estar finalizando sus remodelaciones en diciembre del 2022.
Para comprender mejor cuales son las instituciones involucradas en las construcción y desarrollo de ciclovías, la siguiente infografía explica el rol de cada uno de los organismos.
Los apartados anteriormente mencionados, se unen al reglamento “Manual de Señalización de Tránsito”, que incorporó 16 nuevas señaléticas, y que en su mayoría están relacionadas con el uso de los ciclos, el cual fue publicado con 34 meses de retraso.
Los expertos coinciden en que resulta fundamental la comunicación y difusión de la nueva normativa para que la Ley de Convivencia Vial tenga el resultado esperado. Para Alberto Escobar, Gerente de Movilidad y Políticas Públicas del Automóvil Club, quien participó en la elaboración de la Ley, el Estado no tiene los recursos suficientes: “en definitiva deberían ser distintas instituciones interesadas, tanto ciclistas como motociclistas, los que deben difundir esta información. La lección final es que debiera haber un tremendo potencial comunicacional para poder explicar un reglamento que es bastante largo”, finalizó.
