Según estimaciones del Ministerio de Transportes (MTT), en 2021 se realizarán al menos un millón de viajes diarios en bicicleta, siendo una cifra que va en aumento y que preocupa, ya que desde la publicación de la Ley de Convivencia Vial, 8 de cada 10 ciclistas sufrieron lesiones en un accidente de tránsito.
Diez anestesias generales, cinco cirugías de limpiezas para extraer vidrios y tierra de una pierna que perdió gran parte de la piel, fractura en las costillas, tabique y dos vértebras. Juan Manuel Venturino (25) de nacionalidad argentina, que participaba en el evento “Across Los Andes” en 2019, transitaba en la madrugada del 3 de diciembre por la ruta entre Putaendo y San Felipe. Con luces, casco, chaleco reflectante y por la calzada derecha, lo que no fue suficiente para evitar un accidente que casi le cuesta la vida.
Cuando fue atropellado, Venturino recordó, “había parado a comer y cargar mis baterías, al final del pueblo me chocó un auto, pero no recuerdo nada. En el impacto, mi bicicleta sale disparada y choca en un portón”. El ruido provocó que el dueño de una casa saliera en ayuda del ciclista quien, según él, le salvó la vida.
A un año del accidente, el estudiante de último año de Geología logró volver a caminar tras pasar meses en recuperación. La ayuda de una placa de titanio en su espalda le permitió una evolución positiva a pesar de las secuelas que perduran hasta el día de hoy.
Juan Manuel Venturino durante la competencia "Across Los Andes" en Putaendo, horas antes de que se produjera el accidente. Estado de la bicicleta luego de ser atropellado. Su recuperación en el Hospital de San Felipe, y el día en que le dieron el alta médica dos meses después del accidente.
(Fuente: Fotos proporcionadas por Juan Manuel Venturino)
Juan Manuel formó parte de los 3.899 ciclistas lesionados en accidentes de tránsito en Chile durante el año 2019, justamente a un año de la implementación de la modificación a la Ley Nº18.290 llamada Ley de Convivencia Vial, que regula el uso de las bicicletas y las vías exclusivas, incorporando las condiciones de gestión y seguridad de tránsito que deberán cumplir las ciclovías, y que modifica y agrega nuevas definiciones legales para el uso de ciclos.
Según la Ley “Modifica la ley de tránsito para incorporar disposiciones sobre convivencia de los distintos medios de transporte”(…)
La Ley de Convivencia Vial entró en vigencia en noviembre de 2018, y establecía un plazo de 18 meses posteriores para la publicación del reglamento, el cual se publicó con 38 meses de atraso. El artículo Nº221 de la Ley “regula las condiciones de gestión y seguridad de tránsito que deberán cumplir las ciclovías para su correcta operación”. Junto con que “definirá las especificaciones técnicas de los elementos de seguridad para los ocupantes de ciclos”.
Al realizar el balance a dos años de su implementación, se puede observar que las cifras de accidentes y fallecimientos de ciclistas han aumentado sin cumplir las expectativas y compromisos del Gobierno. El atraso de la publicación del reglamento que incluía la regulación del diseño de la construcción de vías exclusivas y el uso de elementos de seguridad, produjo que la situación se agudizara incluso en tiempos de pandemia.
La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) publica un informe anual de los siniestros en bicicleta y sus consecuencias, gracias a información entregada por Carabineros de Chile. A raíz de estos informes, es posible realizar un balance respecto a cuál es la situación a la que se enfrentan los ciclistas día a día al transitar por las calles del país. En el año 2020, el documento muestra un total de 109 fallecidos durante la pandemia, lo que se traduce en un incremento de un 28 % en comparación al año anterior, generando un balance negativo a dos años de la implementación de la Ley de Convivencia Vial.
La situación cobra mayor relevancia cada año, ya que son más los usuarios que utilizan la bicicleta, ya sea como medio de transporte o como método de recreación. Según cifras de CONASET, el 64% de los ciclistas la utiliza hace 3 años o menos, siendo este un indicador de que las personas están cambiando la forma en la que se transportan.
Es al momento de salir a la calle, donde los ciclistas se enfrentan a un sinnúmero de decisiones y situaciones que los ponen en riesgo de sufrir un accidente. Existen ciclovías que no cumplen con estándares mínimos de construcción, y que tampoco los ciclistas utilizan ciertos elementos de seguridad, ya que, el atraso en la publicación del reglamento, produjo que los usuarios desconocieran la obligatoriedad de su uso y las consecuencias fatales que esto pudiese provocar.
