
Tierra de nadie
Para la mayoría de los deportistas de alto rendimiento la dedicación y pasión siempre van primero. No importa cuántas medallas, no importa cuántos logros, no importa a qué costo, siempre se pueden alcanzar nuevas metas y objetivos. Siempre hay una marca que romper.
Logros como ser la primera deportista nacional en participar en una competencia paralímpica en Beijing 2008; récord chileno paralímpico en los 50 metros libres y tres medallas de oro en el Circuito Nacional Loterías Caixa de Brasil, han provocado que los ojos de Chile se centren en Macarena Quero (32), nadadora paralímpica y profesora de Educación Física… pero, ¿a qué costo?
Macarena ha enfrentado situaciones extremas de maltrato psicológico, con una clara falta de apoyo por parte del Comité Paralímpico de Chile (COPACHI).
Al igual que Trinidad el inicio de Macarena no fue fácil, en su nacimiento, fue diagnosticada con el Síndrome de Poland, enfermedad que complicó su desarrollo muscular y que hoy la lleva a tener su mano izquierda amputada, junto con otras patologías como displasia de cadera y problemas respiratorios.
Aproximadamente 20 años después de haber comenzado su amor por el deporte, conoció al hombre que se encargó de ahogarla emocionalmente en aguas profundas, en vez de elevarla hasta la cima: Nicolás Mafio, el mismo entrenador que ha sido denunciado dos veces bajo la Ley Nº 21.197. Cuánto le hubiese gustado a Macarena que la escucharan cuando no existía protocolo.
Luego de haber participado en los Juegos Sudamericanos de Santiago en 2014, los ojos de Mafio y de todo Chile se pusieron sobre ella. Es por eso que decidió comenzar a entrenar con el head coach de para natación nacional y continuar desarrollando sus habilidades como deportista.
“Cuando conocí el alto rendimiento de Santiago conocí el arcaico, así como el antiguo, militar. Si te duele no importa, tienes que seguir adelante, si no lo haces no eres nadie. Ese alto rendimiento que sin importar qué, tú tienes que estar en el agua porque tienes que ser fuerte y seguir adelante (…) Donde te prohíben todo, desde los amigos, hasta que tengas una pareja”.
Macarena Quero, medallista paralímpica víctima de maltrato psicológico
Hotel del Centro de Alto Rendimiento (CAR). Piscina olímpica. Acceso a las oficinas de los psicólogos del CAR. Departamento de Psicología del CAR.
(Fotos de elaboración propia)
No había pasado un año entrenando con Mafio cuando Macarena fue diagnosticada con depresión por el maltrato psicológico que estaba sufriendo constantemente. En ese entonces, gracias a la Beca Proddar, vivía en el hotel del Centro de Alto Rendimiento (CAR), donde también residía Mafio, por lo cual tenía absoluta vigilancia sobre sus acciones.
Las consecuencias para Macarena si es que realizaba una acción que no le pareciera a Mafio estaban claras: iba a pagar las cosas en el agua. Castigo tras castigo, esta se sumergía cada vez más en un círculo vicioso propio de una relación de maltrato.
Aislada completamente del mundo, dejando de comer, y con crisis de angustias más de una vez por semana, Macarena decidió hablar con su psicóloga, la cual pertenecía al CAR, la misma que le había declarado depresión meses atrás.
Según los profesionales expertos en psicología deportiva, esta materia está enfocada netamente en el rendimiento del deportista y no contempla aspectos más extensos propios de la salud mental.
Juan Fernandez, quien funciona como integrante del Equipo Médico del Team Chile y psicólogo de la Unidad de Medicina del Deporte del Comité Olímpico de Chile (COCH), comentó que para él, “el deporte no es igual a salud”, ya que si fuese así, debería estar supervisado integralmente por profesionales de distintas áreas. Además, comentó no estar en conocimiento del protocolo de la Ley Nº 21.197.
Por otro lado, la psicóloga clínica del Instituto Nacional del Deporte (IND), Aileen Fabre, encargada evaluar y atender a las víctimas de maltrato psicológico comenta sobre la precariedad del concepto salud mental en el ámbito deportivo y la no existencia de psicólogos especialistas hasta hace unos meses atrás en una de las organizaciones deportivas más relevantes.
Tras los Juegos Parapanamericanos de Toronto, y luego de muchos intentos fallidos de dejar de entrenar con Mafio, Macarena decidió oficialmente no seguir trabajando con él. Un año después, volvió a abrir sus alas para marcharse a entrenar a Brasil, donde la palabra alto rendimiento no significaba pasar a llevar sus límites.
Luego de meses de recuperación psicológica, donde volvió a reencantarse con el deporte, la llamaron desde Chile para competir como representante nacional en los Test Event Río 2016. Lo que no sabía, luego de aceptar, era que iba tener un amargo reencuentro con el pasado, uno que le iba a recordar todo el poder que tenía Nicolás Mafio.
Ante esta situación, Macarena volvió a alzar la voz frente al COPACHI esperando algún tipo de respaldo o solución, puesto que no era primera vez que era agredida psicológicamente por Mafio y el desgaste ya se estaba volviendo incontrolable.
Sin embargo, desde el COPACHI tienen una versión totalmente distinta y que se aleja de la realidad que comparte Macarena en su testimonio.
“Efectivamente Nicolás Mafio tuvo algunas complicaciones el año 2017, más bien laborales (…) Después de los Juegos Olímpicos de Río conversamos con ellos porque habían trabajado juntos un tiempo y dejaron de hacerlo. Tuvieron algunas complicaciones, se llevaban bien, se llevaban mal. La última imagen que tuve fue en 2019 que Nicolás trabajó con ella en Lima, él la ayudó, la recibió cuando salió del agua, yo los veía súper bien juntos”.
Ricardo Elizalde, director del COPACHI
Nicolás Mafio fue contactado directamente para que diera su declaración con respecto a las acusaciones que se hicieron en su contra, sin embargo, hasta el cierre de este reportaje, el entrenador no entregó una respuesta.
Con un respaldo casi nulo por parte del COPACHI, el cual lo considera como un evento menor, hoy Macarena Quero no tiene ninguna alternativa para poder sancionar el maltrato psicológico de su ex entrenador, ya que su caso no entra en el plazo de 180 días después de la última agresión que estableció el Comité Nacional de Arbitraje Deportivo irregularmente.
Hoy en día los testimonios de deportistas como Macarena y Carla están enterrados bajo tierra, abultando aquella cifra que aún es desconocida, no solo porque no existen registros oficiales, sino porque, al ocurrir antes de 2020, están totalmente prescritas.
El Estado chileno, después de años de tener a deportistas con diversos reconocimientos olímpicos, hoy se encuentra frente a un fenómeno del cual no tiene control ni exactitud alguna, luchando con un protocolo que tiene vacíos legales, y mientras lo tratan de resolver, el maltrato psicológico sigue ocurriendo silenciosamente.
Los deportistas de alto rendimiento año tras año continúan entrenando de manera ardua para instalar a Chile como un país deportivamente relevante y de alto nivel internacional, sin embargo, hasta hoy nunca nadie se había preguntado… las medallas que tanto enorgullecen a los chilenos, ¿a qué costo se obtienen?